ALDF busca despenalizar consumo y posesión de mariguana

marihuana_17816Con algunos Estados del vecino de arriba legalizando el consumo recreativo de mariguana, México se acerca de puntitas al debate de la despenalización.

El País y redacción / DF Ciudad de México

No desde el Gobierno —el presidente Enrique Peña Nieto se opone de forma clara, en armonía con la postura de Barack Obama—, pero sí desde la izquierda, que en la progresista capital mexicana es la fuerza mayoritaria.

El PRD elabora un borrador para la despenalización en el Distrito Federal, que gobierna y donde rigen políticas progresistas en materia de matrimonio gay o aborto.

El partido plantea para la capital una propuesta de consumo medicinal, pero también la liberalización de la posesión y, en definitiva, perfilar una legislación local que, sin contravenir la de México, pueda “generar espacios seguros” para el consumidor. “Es complicado, la ley federal es muy estricta”, reconoce Vidal Llerenas, diputado perredista en la Asamblea del Distrito Federal.

El modelo para la capital, explica Llerenas, sería Colorado, que también lidia con una restrictiva ley general en Estados Unidos. Este Estado aprobó el pasado 28 de mayo la regulación de la venta, la producción y los impuestos sobre la marihuana recreativa.

Permite el cultivo de un máximo de seis plantas en hogares para uso personal y la compra de hasta 28 gramos en establecimientos autorizados.

México permite actualmente la posesión de 5 gramos por persona. “La cantidad no es que sea legal pero no tiene sanción penal”, precisa Jorge Hernández, del Colectivo para una política Integral hacia las drogas (Cupidh). La primera contradicción: “En México la mariguana que tiene calidad de cultivo profesional se vende normalmente por onzas (25 gramos).

Las cantidades menores se venden en algunos lugares digamos sofisticados, que comercian con mariguana de muy buena calidad y muy cara”, explica. Así que para un fumador es más fácil hacerse con una cantidad superior a la tolerada por la ley. Las incautaciones entre los 5 gramos y los 5 kg se dirigen desde hace tres años directamente a los tribunales locales, en lugar de la autoridad federal. El criterio para quienes son pillados con menos de 5 kg varía: “Hay gente que llega a la cárcel con una onza y otros que pueden librarla con dos kilos”, explica Hernández. Casi la mitad de los sentenciados en México por delitos contra la salud están relacionados con la mariguana, según una encuesta del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE). Cuatro de cada diez están en la cárcel por transacciones menores a 100 mil pesos.

A partir de cinco kilos se habla de mayoreo y narcotráfico, y las únicas autoridades competentes son las federales. “Antes los agentes recibían 5.000 pesos por poner a un poseedor ante ministerios públicos federales. El incentivo se eliminó y las detenciones han comenzado a bajar”, asegura. Otro problema es que la legislación tampoco incluye otros derivados del cannabis, como el hachís, apunta Hernández.

La marihuana mueve en el Distrito Federal unos 28 millones de dólares anuales y los consumidores —la mayoría, hombres jóvenes— están en torno a los 75 mil, según el estudio de Cupidh. El experto en seguridad y narcotráfico Alejandro Hope calcula que el consumo de droga en todo México alcanza los 2 mil millones de dólares anuales, y el de la capital ronda los 200 millones, aunque estima que el volumen de negocio del DF es de unos 100 millones al año. El Informe sobre el Problema de las Drogas en las Américas de la 43 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) concluyó que la marihuana es la sustancia ilegal más consumida en todo el mundo, con un mercado mundial minorista de 141.000 millones de dólares anuales.

Perfila propuesta

El PRD capitalino pretende presentar la iniciativa a la Asamblea en septiembre, aunque todavía está perfilando la propuesta.

A nivel federal, el diputado Fernando Belaunzarán (PRD) ha presentado ante la mesa directiva de la Cámara una regulación de la producción, el procesamiento, la distribución y la venta de cannabis, y un sistema de recaudación de impuestos que los invertiría en un programa nacional de prevención de adicciones. La Cámara redirigirá la propuesta a tres comisiones (Salud, Justicia y Hacienda) para que emitan su dictamen y a otra (Presupuesto) para que dé su opinión. Antes, Belaunzarán participa en la organización de un foro internacional, que todavía no tiene fecha, para reunir propuestas y opiniones.

También Vicente Fox, presidente de México de 2000 a 2006, que ha comenzado una campaña mediática a favor de la despenalización de la marihuana, ha asegurado este viernes que en julio celebrará un simposio sobre la despenalización. Fox, agricultor y comerciante desde antes de dedicarse a la política, y quien nunca deja de sorprender, ha dicho que incluso él mismo podría dedicarse al cultivo de la marihuana si esta se legaliza.

El contexto

El 14 de noviembre de 2012 la prensa destacaba que desde hace algún par de semanas, por fin se han empezado a contemplar nuevas alternativas al combate al narcotráfico en México y a la violencia que genera. Hace un par de semanas, el presidente Felipe Calderón Hinojosa, pidió a la Organización de las Naciones Unidas revisar la prohibición en materia de drogas y llevar el debate de la legalización a las agendas públicas, después de que en su sexenio se agotara una estrategia militar poco efectiva para combatir al crimen organizado. Por otra parte, durante las pasadas elecciones estadounidenses del 6 de noviembre, los habitantes de Washington y Colorado votaron por la despenalización del uso recreativo de la mariguana en esas ciudades, y conociendo la influencia del país del norte en nuestras decisiones, eso puede ser un buen primer paso.

Ahora, el colectivo por una Política Integral hacía las Drogas A.C (CUPIHD), un grupo multidisciplinario que se dedica, según su propias palabras, a la investigación, la educación, la acción y la difusión orientadas a transformar la cultura y las políticas de drogas, han presentado una propuesta enfocada a frenar el narcomenudeo y el comercio ilegal de la mariguana. A través del estudio “Mariguana en el DF.  El mercado y sus dimensiones: una propuesta para usuarios y autoridades”, esta asociación plantea la creación de clubes sociales de cannabis, donde los socios, a través de sus cuotas, financien cultivos de mariguana y tengan un lugar para consumirla, creando así un un consumo controlado, informado y exento de prácticas ilegales.

Según el informe del estudio, presentado por el etnólogo Carlos Zamudio Angles, y el politólogo y presidente del CUPIHD Jorge Hernández Tinajero, alrededor de 75 mil personas del Distrito Federal son consumidores de mariguana, quienes significan 92% de los clientes del narcotráfico en esa ciudad. Así pues, el valor anual de este mercado asciende a unos 380 millones de pesos, considerando que el gasto mensual promedio por consumidor es de 99 pesos. Aquí es donde tiene sentido la alternativa propuesta: los clubes cannábicos generarían una nueva actividad económica, con sus debidos derechos, obligaciones y tributos. Y no solo eso. Grupos de este tipo serían unagarantía de seguridad -tanto jurídica como pública-, de calidad y de servicios para el usuario, todo muy alejado de lo que significa acudir a dealers ilegales.

En caso de que la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México considere esta propuesta, las posibilidades de ver avances en esta materia podrían ser altas debido a su mayoría perredista y con los antecedentes de ser esta ciudad los primeros en despenalizar el aborto y aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo, entre otras reformas progresistas. Además se sumaría a lo dicho por el Gobernador de Colima, Mario Anguiano, quien tras la leglización dada en EE.UU., abrió brecha en México al proponer una consulta popular respecto al consumo de mariguana. De nada a eso, hay un gran trecho en un país como el nuestro, donde el consumo de la mariguana ha sido satanizado por décadas.

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