Arquitectura y Ciudad en el Museo Tamayo

Flyer-FosterLa representación de lo urbano en el ámbito cinematográfico ha sido explorada desde el propio invento de la proyección a 24 cuadros. La ciudad, su arquitectura y sus personajes han sido retratados infinitas veces, convirtiendo a cada uno en protagonista de circunstancias diversas.

 

 

 

 

El cine ha permitido crear diálogos que amplían la comprensión de la complejidad de nuestro entorno, sin dejar de lado un ámbito estético implícito en la imagen acotada por el ojo de un tercero. Al igual que el resultado de la experiencia cinematográfica, la ciudad también construye episodios memorables.Algunos de ellos son inmortalizados en la pantalla grande, creando un intercambio constante entre celuloide y ciudad.

Este ciclo de cine es una muestra de películas, producidas en los últimos diez años (2003 – 2013) por diversos autores que tratan de manera evidente la relación cine-arquitectura. Las películas han sido concentradas en dos bloques: Personajes, con la finalidad de partir de quienes han dado forma al contexto urbano, y Arquitectura/Ciudad para retratar y dialogar con el mismo. El programa propone vincular, a través de la experiencia cinematográfica, a quienes crean, diseñan, habitan y son influenciados por el espacio, con el panorama ampliado de la la arquitectura y la ciudad como sistemas de un complejo proceso de relaciones y situaciones.

How Much Does Your Building Weigh, Mr. Foster? (2010)

Dir: Carlos Carcas, Norberto López Amado
Duración: 78 min.

¿Cuanto pesa su edificio, señor Foster? La pregunta desconcertó al arquitecto como lo habría hecho con cualquier otro. ¿Cómo que cuanto pesa? Normalmente se cuestiona el tamaño, costo, tiempo de construcción, pero ¿qué tenía que ver el peso? Buckminster Fuller, sobrevolando el edificio del Sainsbury Centre for Visual Arts en Norwich, Inglaterra, soltó esta desconcertante pregunta: How much does your building weigh, Mr. Foster? Norman Foster no contestó, aún cuando quedó rondando por su memoria. Años después, éste sería el título del documental monográfico sobre el arquitecto inglés. A partir de un guión escrito por el crítico Deyan Sudjic –quien previamente escribió su “biografía autorizada, lo que indica cierta intimidad entre el sujeto y el autor”– y producido por la sexóloga española Elena Ochoa, esposa de Foster, narra la vida del arquitecto nacido en Manchester en 1935 y ganador del Premio Pritzker en 1999.

Producida en 2010, esta película se convirtió en un documento de culto rápidamente. Lejos de los documentales sobre arquitectos históricos o los que analizan en profundidad una obra, How much does your building weigh, Mr. Foster? es una hagiografía sin recato del arquitecto vivo más completo de la actualidad, a partir de un hilo conductor cronológico de la vida y obra, desde sus primeros dibujos y maquetas en Manchester, su formación provinciana y el salto cuántico que representó su maestría en Yale, en la que tuvo como maestros a Walter Gropius y Paul Rudolph, y hasta la creación de Team 4 en 1965 con su esposa Wendy, Richard Rogers y la esposa de éste, pasando por la fundación de Foster+Partners en 1967. La secuencia de imágenes narria desde la consolidación y expansión de una firma que pasó de tener 30 colaboradores a 1,400 empleados, repartidos por sus oficinas en Abu Dhabi, Hong Kong, Madrid, Moscú, Nueva York y la oficina central de Londres.

El documental entrecruza algunas de sus obras más destacadas con testimonios de arquitectos como Richard Rogers –amigo, ex-socio e inevitable alter ego a lo largo de ambas carreras–, Ricky Burdett –del London School of Economics, director de la Bienal de Venecia de 2008 y coordinador de los proyectos para los Juegos Olímpicos de Londres–, Paul Goldberger –escritor y crítico de arquitectura en Vanity Fair–,  y artistas como Richard Serra, Anthony Caro, Richard Long, Anish Kapoor y Cai Guo-Quiang, además de Bono, cantante de U2. Desde un sólido discurso basado en la sustentabilidad, el ahorro energético o el rigor de diseño, la máxima autoridad del high-tech global nos pasea en el documental por sus obras más icónicas, como las oficinas centrales de HSBC en Hong Kong, así como las del Commerzbank en Frankfurt, la terminal del aeropuerto más grande del mundo en Beijing, las oficinas centrales de Swiss Re en Londres, la Torre Hearst en Nueva York, el Viaducto Millau en Francia (uno de los travelings más poéticos en la historia del cine) o el parlamento alemán en el Reichstag de Berlín. La austeridad futurista e impoluta de su atuendo, la claridad discursiva de sus propuestas, la frescura de sus croquis de zurdo o las anécdotas de su relación con clientes y colaboradores, sitúa a “Lord Foster of Thames Bank” más allá del bien y el mal. Esquiador de fondo, amante del volar, con y sin motor, ciclista y padre de familia, son facetas humanas que añaden complejidad al retrato de este arquitecto que ha diseñado hasta su propia vida a la perfección, y quien define “el silencio como actividad complementaria”. La excelente fotografía y el buen ritmo del documental dejan a este héroe de la arquitectura habitando en el Olimpo, aunque nos quedemos sin saber cuanto pesaba su edificio.

+Reseña: Miquel Adrià

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