Bebidas alcohólicas adulteradas un peligro en DF

025D4MERP2_1En México, una noche de copas puede convertirse en una tragedia debido al alto número de bebidas alcohólicas adulteradas que se comercializan.

Por Reforma
Entre 60 y 40 por ciento de las botellas que se ofrecen en establecimientos como bares, vinaterías, restaurantes y hasta hoteles son adulteradas, de acuerdo con datos de la Profeco y las cámaras Nacional de la Industria Tequilera y de la Industria de Vinos y Licores.

Esta última organización estima, con cifras actualizadas al año pasado, que, tan sólo en el DF, 2 mil 200 lugares venden alcohol con estas características y, en todo el país, 15 mil, lo que pone en riesgo la salud de un gran número de personas.

Cómplices

En la elaboración, distribución y venta de bebidas adulteradas en cuyo proceso se utilizan, por lo general, metanol y agua- estarían implicados empleados de bares y cantinas. Ellos son, de hecho, quienes suministran las botellas que luego habrán de ser rellenadas.

Álvaro Israel Pérez Vega, comisionado de Operación Sanitaria de la Comisión Federal para la Protección de Riegos Sanitarios (Cofepris), resaltó que la mayoría de las bebidas adulteradas se producen en estados como Jalisco y luego son traídas a la Ciudad de México.

“Las personas que venden alcohol adulterado aprovechan, principalmente, que algunas personas beben en exceso y, con eso, pierden el sentido para detectar que una bebida es adulterada”, advirtió.

Aseguramientos

En operativos de la Cofepris, alertó, los aseguramientos de estas bebidas van en aumento.

En 2010, fueron decomisados 87 mil 157 litros de alcohol adulterado, cifra que subió a 100 mil 800 litros en 2011 y a 219 mil 870 litros el año pasado, la mayoría en Jalisco, Puebla, el Distrito Federal y Veracruz.

Samuel Ibarra, ex fiscal de Delitos Ambientales de la Procuraduría capitalina y uno de los precursores del operativo Mala Copa, que busca detectar este tipo de bebidas en el DF, recordó que su venta inició en hoteles turísticos con paquetes todo incluido y luego en antros con barra libre.

“En el DF se pueden ofrecer las bebidas de este tipo en cantinas y tables dance. Normalmente, ocurre cuando la gente pide varias botellas. La primera es original, pero la segunda ya es adulterada, y las personas ya están tomadas y es más fácil engañarlas”, explicó.

Basura y químicos

Con agua, colorantes artificiales, alcohol del 96, metanol y hasta alambres oxidados, grupos delictivos falsifican bebidas alcohólicas que pueden llevar a la muerte a quienes las consuman. Expertos señalaron que en el DF hay pocos lugares en los que se adulteran bebidas, pues normalmente se hace en provincia, aunque en Tepito sí se ha detectado esta actividad delictiva.

Álvaro Israel Pérez, comisionado de Operación Sanitaria de la Comisión Federal para la Protección de Riegos Sanitarios (Cofepris), dijo que desde enero la adulteración de bebidas y el etiquetado falso es considerado un delito grave.

Prisión y multas

Tras las reformas a la Ley General de Salud y al Código Federal de Procedimientos Penales, explicó, se estableció pena de uno a 9 años de prisión y multa de 100 a mil días de salario mínimo.

El castigo aplica a quien por sí o a través de otro expenda, venda o de cualquier forma distribuya bebidas alcohólicas adulteradas, contaminadas o alteradas.

El funcionario comentó que en el DF no hay muchos sitios donde se adultere el alcohol, más bien las botellas falsas son producidas en otros estados, principalmente en Jalisco, y traídas al mercado de la Ciudad de México.

Bares de ‘mala muerte’

Samuel Ibarra, ex Fiscal de Delitos Ambientales de la Procuraduría General de Justicia del DF (PGJDF), y quien inició los operativos Mala Copa en la Ciudad, dijo que las bebidas adulteradas se ofrecen en muchos sitios, sobre todo cantinas y table dance.

“Normalmente no se hacen las mezclas de bebidas en los lugares, pocas veces se encuentran en las cantinas las botellas de alcohol del 96.

“La adulteración de alcohol en el DF se da más en otros sitios y se distribuye, y Tepito es el principal lugar de la alteración de bebidas, ahí se piratean las etiquetas”, aseguró.

Las bebidas adulteradas, explicó, por lo general tienen alcohol del 96 o metanol, el cual se vierte en ellas para diluirlas.

“A esto le llaman mezclas en frío, lo pueden realizar hasta en un baño de una accesoria, así lo hacen en Tepito.

“Utilizan metanol y colorantes artificiales; en ocasiones, para simular el color de los tequilas añejos, toman los alambres de pan de caja y los dejan varios días en la bebida, y el óxido le da el color al supuesto tequila, de ahí la urgencia de evitar su consumo”.

Crónica de una borrachera

Intensas borracheras, fuertes dolores de cabeza y estómago, vómito, pérdida de la conciencia, ceguera momentánea o permanente e incluso la muerte, son algunos riesgos de consumir bebidas alcohólicas adulteradas.

Alberto Estrada, un empleado de 36 años de edad, relató que en una visita a Garibaldi le dieron bebidas adulteradas.

“Ya veníamos entonados, pero yo me puse muy mal, me emborraché como nunca antes, llegué casi gateando a mi casa”, relató.

“Pero supe que algo andaba mal al otro día, no tenía la resaca normal, no soportaba el dolor de cabeza, no podía ni moverla, me dolían los intestinos y la lengua la tenía seca e hinchada, comencé a vomitar y tuve que ir al doctor, donde me dijeron que estaba intoxicado, me pusieron suero y me dieron medicamento”.

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